Llevo 8 años programando profesionalmente. En todo este tiempo he participado en argumentos en los que siempre defiendo una postura vehemente, y al final termino cambiando de bando.

Me sucedió cuando estaba en la universidad y era partidario del software libre. Ahora no le doy la espalda a desarrollar software privativo aunque soy impulsor del software open source.

Con los lenguajes también me ha pasado, he despotricado contra PHP y Java. Y los he terminado necesitando o queriendo trabajar con ellos.

Ahora me sucede contra el trabajo de oficina contra el trabajo remoto. Han sido pocos los meses en los que he estado trabajando en oficina y llevo 4 años trabajando solo de forma remota. Hoy creo que podría trabajar en oficina si no fuese de forma exclusiva.

Mas bien solo iría para escuchar requerimientos a desarrollar y preguntar dudas muy generales y especificas. Pero en cuanto escribo o digo esto no dejo de pensar, no será posible evitar tal fatiga y hacer que todos esos detalles que dicen son una desventaja al momento de trabajar de forma remota se convirtieran en una oportunidad para crear herramientas y metodologías que nos eviten tener que trasladarnos varias horas al día.

La mayoría de programadores que conozco trabajan sobre Internet y sobre Web. Ambas invenciones para evitar la concentración de información, conocimiento y trabajo en una sola área. Hoy, veintitantos años después de que tenemos estas dos opciones, seguimos pensando que el trabajo sucede en un lugar fijo y aislado cuando podemos hacer que suceda donde queramos.